Formamos alumnos que se guían de sus valores, siendo estos las directrices de una conducta coherente (lo que piensa, siente, dice, y hace), permitiéndoles definir con claridad sus objetivos, aceptándose tal y como son ellos mismos y los demás.
Con sus valores formados, podrán tomar decisiones pertinentes responsabilizándose de sus actos y por lo tanto de sus consecuencias.